Respiración adecuada

PREGUNTA

Un entrenador personal me dijo que tenía que “tomar aire mientras descendía el peso y soltarlo mientras lo levantaba”. ¿Es un buen consejo?

RESPUESTA

Es un mal consejo desde varios puntos de vista. Lo primero, es innecesariamente complejo y difícil de coordinar. Segundo, conforme las demandas del ejercicio se incrementan (esto es, conforme usted se fatiga y la intensidad aumenta), se va a producir más ácido láctico, lo cual aumentará su ritmo respiratorio. En consecuencia, si intenta acoplar su ritmo respiratorio a la cadencia del ejercicio que esté realizando, conforme incremente la velocidad de respiración aumentará la velocidad de sus repeticiones, para mantener el mismo ritmo.

Esto no es una acción inteligente, ya que un aumento de la velocidad a la que ejecute las repeticiones puede dar lugar a un incremento de la inercia y a una amplificación de fuerzas, que desemboquen en una lesión. Una actitud más sabia a adoptar en lo relativo a la respiración es simplemente mantener la boca abierta durante el ejercicio y respirar libremente, lo cual impedirá que un despliegue muscular de alta intensidad se combine con la maniobra de Valsalva. De alguna forma, esto es anti-intuitivo, en el sentido de que, normalmente, siempre que uno se encuentra en la tesitura de levantar un objeto pesado automáticamente hace un Valsalva por la sencilla razón de que así retiene el flujo venoso dentro de los músculos en acción, lo cual hincha el músculo e incrementa la fuerza ejercida por los tejidos blandos; se obtiene así una ayuda interna de naturaleza mecánica siempre que se aguanta la respiración.

Sin embargo, hacer esto cortocircuitará el proceso de incursión en el músculo (que es el objetivo del entrenamiento bien realizado) y, al combinar una retención de la respiración con un nivel elevado de despliegue de fuerza, se puede producir un aumento peligroso de la presión sanguínea. Cuando sienta la necesidad de aguantar la respiración durante una serie, ese es justo el momento de respirar más rápido, de hiperventilar. Cuando vemos que un cliente alcanza el punto en el que mover el peso se torna muy difícil, les ordenamos que respiren como si pretendieran levantar el peso con el aire que expulsan. Es importante adaptar la respiración al nivel de esfuerzo y de fatiga de cada uno, porque conforme se instaura la acidosis láctica, el ritmo respiratorio tiende a subir de forma espontánea. En consecuencia, si un cliente tiene la necesidad de aguantar la respiración, debería anular esa necesidad aumentando voluntariamente el ritmo respiratorio. Así evitará combinar una maniobra de Valsalva con un nivel de esfuerzo alto, una situación que deriva en picos de presión sanguínea que comprometen el retorno venoso, lo cual puede llevar a una caída brusca del gasto cardiaco, y aumentar el riesgo de desmayo.

Fuente: McGouff D, Little J. The Body by Science Question and Answer Book. USA: Northern River Productions, Inc; 2009.

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