Entrenamiento del umbral del lactato

PREGUNTA

¿Qué ocurre realmente cuando uno realiza un programa de entrenamiento que enfatiza el llamado entrenamiento del “umbral del lactato”?

RESPUESTA

Lo cierto es que suceden varias cosas; lo primero, uno entrena con nivel mayor de esfuerzo, y por tanto produce un estímulo de mayor magnitud, y las adaptaciones metabólicas que tienen lugar son más profundas y mejor preservadas por el organismo, manteniéndose durante más tiempo. Lo segundo, se estimula la capacidad metabólica de seguir realizando un trabajo muscular metabólicamente exigente después de haber sobrepasado la capacidad del metabolismo aerobio de proporcionar energía al proceso. En otras palabras, cuando uno satura el aporte energético del subsistema aeróbico, el ciclo glucolítico se incorpora por completo, con el resultado de que produce piruvato a un ritmo superior al que la mitocondria, donde tienen lugar las vías aeróbicas, puede usarlo. Y cuando esto ocurre, se trabaja a un nivel de intensidad en el que el organismo ha de potenciar adaptaciones metabólicas alternativas que le permitirán seguir realizando esfuerzos tras haber excedido la capacidad del sistema aeróbico de proporcionar energía. Esto da como resultado una regulación al alza de los sistemas metabólicos que le permiten rendir duramente cuando se sobrepasa este límite, y supone la regulación al alza de los sistemas enzimáticos que participan en el ciclo de Cori (el proceso por el cual el lactato vuelve al hígado y se reconvierte en piruvato, de forma que pueda acceder al proceso de gluconeogénesis para convertirse en glucosa que pueda usarse de nuevo como sustrato del esfuerzo muscular continuo). Lo tercero, se mejora la eficiencia a la hora de expulsar el dióxido de carbono, lo cual, a su vez, sirve para regular el pH sanguíneo.

Este proceso estimula la producción de los componentes proteicos de la sangre que regulan la acidosis láctica, la cual se eleva a menudo hasta alcanzar niveles tan elevados que interfiere negativamente en la capacidad de contracción muscular. En consecuencia, al ser sometido a condiciones extremas, estimula todos los sistemas metabólicos que sirven para aumentar el sistema aeróbico, lo cual permite a los músculos continuar contrayéndose durante períodos de tiempo más largos. El cuerpo lo logra mediante el incremento de su producción de Eritropoyetina, lo cual redunda en una cifra ligeramente superior de eritrocitos que participan en el transporte de oxígeno.

Además, el cuerpo comienza a potenciar el metabolismo del 2,3-difosfoglicerato, una molécula que produce el cuerpo para alterar la forma de la molécula de hemoglobina, provocando que su unión al oxígeno sea más débil. Hay que admitir que cuando uno oye esta explicación por primera vez, parece un proceso que nadie querría que ocurriera, pero debería puntualizarse que la molécula de hemoglobina es un captador de oxígeno muy agresivo, lo cual se traduce en que si se une una molécula de oxígeno, cambia su forma de modo que atrae mucho más al oxígeno. Y una segunda molécula hará que cambie la forma de nuevo, atrayendo todavía más moléculas de oxígeno, seguida de una tercera y una cuarta molécula, lo cual potencia todavía más el proceso, de forma que cuando se unen cuatro moléculas de oxígeno a la hemoglobina, la unión es tan firme que cuesta deshacerla. Así que el aporte de oxígeno a los sistemas del organismo se basa en reducir la firmeza de la unión entre el oxígeno y la hemoglobina. Y esto es justo lo que hace el 2,3-difosfoglicerato; se une a la molécula de hemoglobina, alterando su estructura de forma que libera el oxígeno con mayor facilidad, así que cuando la sangre circule por tejidos que están pasando a un metabolismo más anaeróbico, se incrementará el 2,3-difosfoglicerato, el cual, a su vez, alterará la forma de la molécula de hemoglobina de modo que liberará el oxígeno con más facilidad. Así pues, el entrenamiento del umbral anaeróbico del lactato potencia la capacidad aeróbica porque el cuerpo es capaz de desarrollar estas profundas adaptaciones metabólicas que sirven para que el subsistema aeróbico siga contribuyendo a un mayor nivel durante períodos de tiempo más prolongados.

Fuente: McGouff D, Little J. The Body by Science Question and Answer Book. USA: Northern River Productions, Inc; 2009.

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